martes, 19 de agosto de 2014

Comerciales buitres, especie úrbana



¿Como si no puede llamarse a comerciales que se aprovechan del desconocimiento de la gente anciana que vive sola para hacerles firmar contratos en blanco y darlas de alta en cualquiera servicios que se les antoje?

¿A comerciales que se aprovechan del desconocimiento de dichas personas del mercado energético y de la diferencia entre las tarifas de mercado libre y las del PVPC (Precio Voluntario del Pequeño Consumidor, antigua Tarifa de Último recurso o TUR)? ¿Personas que no comprenden la diferencia entre GAS NATURAL COMERCIALIZADORA, S.A., GAS NATURAL SERVICIOS SDG, S.A, GAS NATURAL S.U.R., SDG S.I o  GAS NATURAL SDG, S.A.? (La lista completa de empresas comercializadoras de energía, gas o electricidad la tenéis en esta página)

Personas, que tras hacer firma dicho documento en blanco (caso personal), vuelven varias veces durante los siguientes días para atosigar y acosar al anciano para que termine de dar de alta el contrato, negándose a hablar con otras personas, pues estas conocen de que va el percal, e instando a los ancianos a ir en solitario a la comercializadora para firmar.

De verdad, resulta terrible la indefensión del ciudadano en general y de la gente anciana particular en esta sociedad. Indefensión no solo ante los poderes económicos o la maquinaría de la administración, sino ante los comerciales canallas capaces de cualquier cosa por conseguir su comisión. Entiendo que dichos comerciales en ocasiones serán personas con familias a su cargo de las que depende su sustento, pero eso no es motivo ni excusa para llevar pan a su familía a costa de quitárselo a otras (dándoles de alta en tarifas del mercado libre mucho mas caras que las del mercado regulado).

Y como prueba os dejo uno de estos precontratos firmados por un familiar cercano, un documento totalmente fraudulento, donde no solo se indican los productos contratados, sino ni siquiera el nombre o identificación del comercial, lo que impide cualquier tipo de denuncio o demanda legal por el acoso que sufrió dicho familiar en días posteriores durante los intentos del comercial de formalizar dicho contrato.